FOTO 1.jpg

DE POLÍTICA Y TRANSAS PEORES (COLUMNA).

03 de Marzo de 2022
Por Marcial Pompa Guillén.

La Universidad Autónoma Indígena de México supura la sangre de la corrupción con contaminaciones políticas que superan a Sodoma y Gomorra desde los tiempos de Guadalupe Camargo, pero se han agravado con el amorío por interés entre el rector de la institución y el presidente municipal de El Fuerte, Gildardo Leyva Ortega, que convirtieron a la UAIM en el hospedaje de romances con la descomposición del tejido moral y en la guarida de clanes familiares que han desfondado y extraviado los dineros del plantel.

En los tiempos de Gildardo Leyva Ortega como diputado de la anterior legislatura, fingió una consulta sobre la autonomía de la UAIM para proteger a la rectora María Guadalupe Ibarra Ceceña y en contra prestación colocó a trabajar a varios familiares entre las que destacan Lester Leyva en el área de compras con el compromiso de que la alcaldía le daría cabida a familiares de ella y del actual rector Ignacio Flores Ruiz, quien llegó con una reputación en caída libre y sin tomarse en cuenta a los grupos indígenas que fueron desplazados de la toma de decisiones y comenzó el tormento para la institucion, porque confirmó que la promiscuidad generó una revoltura de intereses y atraparon a la UAIM en los enredos financieros que hoy enfrenta y en los cuales esta metido hasta las cachas el alcalde fortense.

Aunque hay muchos datos solo se pondrá un botón de muestra de que el actual rector Ignacio Flores violentó el respeto al espíritu de la formación académica, porque pasó de maestro a consorte de quien fuera su alumna de nombre Brenda E. Gutiérrez, quien se convirtió en educadora del plantel y para no pagar pensión alimenticia incorporó a su anterior esposa aun empleo en la UAIM a cambio de enfriar la situación y al mismo tiempo, a través del tesorero municipal de El Fuerte, arreglaron la forma de intercambiar familiares de la institución hacia la nomina fortense y de regreso se hizo lo mismo en la universidad indígena, donde familiares del alcalde gozan de saludables empleos y salarios.

El asunto da para mucho mas por que la UAIM es reclamada por segmentos indígenas de Sonora y Sinaloa que han visto caer la antes musculosa estrella de la UAIM y que no solo presenta discriminación, sino que la autonomía dictada por Quirino Ordaz Coppel solo ha servido de machicuepa y transas que ruborizarían a los habitantes de Sodoma y Gomorra y que han crispado el coraje social ante la ruta educativa y moral que está tomando el platel.

Seguiremos robusteciendo los datos de nuestras investigaciones e informando del tema en próximas entregas.